Vela aromática artesanal con delicadas notas florales y empolvadas. Viene en un recipiente de aluminio pensado para encajar en nuestros recipientes de hormigón hechos a mano. Una forma sencilla de cambiar de fragancia o de volver a llenar tu recipiente Prati favorito.
Mimosa es una fragancia suave, luminosa y elegante. Se abre con notas de grosella negra y mimosa, que aportan un toque fresco y ligeramente afrutado. En el corazón, el jazmín, el té y el iris crean un aroma floral delicado y envolvente, con matices empolvados que aportan serenidad y sofisticación. Finalmente, el almizcle y el sándalo dejan una estela cálida y cremosa que permanece suavemente en el ambiente.
Nos encanta esta fragancia por su equilibrio entre frescura y calidez. Es floral sin resultar intensa, delicada sin pasar desapercibida. Perfecta para quienes buscan aromas elegantes, suaves y acogedores que acompañen los momentos de calma del día a día.
La vela está elaborada con una mezcla natural de cera de soja y coco, y una fragancia de alta calidad. Una vez consumida, el recipiente de aluminio puede reutilizarse como portalápices, maceta o pequeño jarrón. Cuando la vela se haya enfriado por completo, añade agua caliente con jabón y retira los restos de cera para darle una segunda vida.
Volumen: 240 ml
100 % artesanal
Fragancia limpiaTen en cuenta que el recambio se vende por separado; el recipiente de hormigón no está incluido.
RECAMBIO MIMOSA
Cuidados de la vela
Cuando enciendas tu vela Prati por primera vez, asegúrate de que la mecha tenga una longitud aproximada de 5 mm.
Deja que la cera se derrita lo máximo posible hasta los bordes del recipiente. Esto ayudará a evitar que se forme un túnel en el centro de la vela. No te preocupes si durante el primer uso la cera no llega completamente a los bordes, aunque es recomendable que alcance su mayor superficie de fusión.
No dejes la vela encendida durante más de 4 horas seguidas.
Coloca siempre la vela sobre una superficie que proteja tus muebles del calor, como una bandeja, plato o posavasos resistente.
Cuando la vela se haya consumido por completo, vierte agua muy caliente con jabón en el recipiente, retira los restos de cera y límpialo cuidadosamente. Estará listo para comenzar una segunda vida o ser reciclado.
