Vela aromática artesanal con notas cálidas y verdes. Viene en un recipiente de aluminio recargable, diseñado específicamente para encajar en nuestros característicos recipientes de hormigón. Es la opción perfecta para cambiar de fragancia si ya tienes una de nuestras velas de hormigón o para volver a disfrutar fácilmente de tu aroma favorito.
La fragancia se abre con notas frescas y verdes de hoja de higuera y un sutil toque cítrico, evocando jardines bañados por el sol y el aire tranquilo de finales de verano. En el corazón aparecen suaves matices cremosos que envuelven el espacio en una sensación de calma y confort. Finalmente, la fragancia descansa sobre una base envolvente de vainilla, aportando calidez, profundidad y una delicada dulzura.
Nos encanta este aroma por su equilibrio entre frescura y suavidad: reconfortante y refinado al mismo tiempo. Es ideal para quienes disfrutan de fragancias naturales, cálidas y elegantes, siempre sutiles y nunca invasivas.
La vela está elaborada con una mezcla natural de cera de soja y coco, y una fragancia de alta calidad procedente de Grasse, Francia. Una vez consumida, el recipiente de aluminio puede reutilizarse como portalápices, maceta o pequeño jarrón. Cuando la vela se haya enfriado por completo, basta con añadir agua caliente con jabón para retirar los restos de cera.
Volumen: 240 ml
100 % artesanal
Fragancia limpia
Ten en cuenta que el recambio se vende por separado; el recipiente de hormigón no está incluido.
RECAMBIO HIGO-VAINILLA
Cuando enciendas tu vela Prati por primera vez, asegúrate de que la mecha tenga una longitud aproximada de 5 mm.
Deja que la cera se derrita lo máximo posible hasta los bordes del recipiente. Esto ayudará a evitar que se forme un túnel en el centro de la vela. No te preocupes si durante el primer uso la cera no llega completamente a los bordes, aunque es recomendable que alcance su mayor superficie de fusión.
No dejes la vela encendida durante más de 4 horas seguidas.
Coloca siempre la vela sobre una superficie que proteja tus muebles del calor, como una bandeja, plato o posavasos resistente.
Cuando la vela se haya consumido por completo, vierte agua muy caliente con jabón en el recipiente, retira los restos de cera y límpialo cuidadosamente. Estará listo para comenzar una segunda vida o ser reciclado.
